domingo, 4 de marzo de 2007

Operaciones

La actriz mejicana Salma Hayek tampoco ha sabido evitar el quirófano, por el que ha pasado al menos dos veces, una para aumentar el tamaño de sus pechos y la otra para reducir el de su nariz. Lo de los pechos saltaba a la vista, pero descubrir que su nariz no es tan suya como creíamos nos ha dejado de piedra. Se rumorea, además, que ha aconsejado a su amiga Penelope que no tarde mucho en pasar por el bisturí si quiere mantenerse en el candelero hollywoodiense pero aún no tenemos pruebas de que la española haya seguido su consejo.



Esta actriz afroamericana es otro de los casos que dan rabia. Guapísima de por sí, fue Miss America en 1985, pero no contenta con eso se ha sometido a una estupenda rinoplastia para afilar su nariz y quitándole su toque étnico natural, de la misma manera que lo ha hecho Beyonce Knowles. Ser afroamericana mola, lo que ya no mola tanto es tener nariz de afroamericana. Halle Berry está preciosa, eso es innegable, pero estaba preciosa también con su propia nariz. Está claro que para triunfar en el show business hoy en día hay que someterse a la esclavitud de la cirugía plástica.

Los que veíamos Al salir de clase, una versión española de Sensación de vivir bastante más cutre que la original pero mucho más cercana, las cosas como son, alucinamos al ver a la nueva Elsa Pataky en el cine. Y no es que la española de ascendencia rumana no fuera ya de por si mona, pero mona nunca ha sido sinónimo de espectacular que es el adjetivo que mejor le va hoy en día a esta rubia. Tras retocarse nariz, pómulos, pechos (y dios sabe qué más) su carrera dio un sospechoso vuelco hacia la fama. ¿No les queda a estas chicas el resquemor de la duda de si sólo las querrán por su físico?

Todos la conocemos por su papel en la sitcom Friends, pero una vez más, su hermosura no es del todo natural. No hemos querido ser muy crueles con las fotos, pero la verdad es que en su juventud no era tan súper mona como hoy podemos verla, de hecho tuvo que perder 12 Kilos para que le dieran el papel en Friends. Su último retoque (que no el único, claro está) ha sido en la nariz, la operación por excelencia en Hollywood (mamoplástias a parte). Se ha colocado el tabique en su sitio y le ha dado esa simpática forma respingona que tanto nos gusta a todos. Ánimo Jenny, que cada día estás más cerca de la absoluta perfección, tan perseguida por tus antepasados griegos.
Nadie puede decir que no haya pensado alguna vez que los labios de Angelina Jolie no eran naturales. Pues resulta que sí lo son, a no ser que se inyectara colágeno en su tierna infancia, la hija del actor Jon Voight y Marcheline Bertrand ha tenido siempre esos labios carnosos tan característicos. No podemos decir lo mismo de su nariz, mucho más gordita y redonda antes que ahora, que se la ha dejado más recta y estilizada. Este cambio le ha dejado a la actriz una cara mucho más sofisticada pero también le ha dado un rictus más severo y una expresión más dura.